lunes, 19 de enero de 2015

Algunas cosas no cambian.

 Se me había olvidado que tenía este rincón para desahogarme. CUUEEECK!!

 Han pasado hartas cosas. Quizás lo que más me llama la atención es que perdí las ganas de seguir adelante. Perdí mi deseo de hacer lo que más me gusta, lo que me identificaba y me hacía ser yo mismo. Es extraño sentirse así, es una tristeza poco común, vienen con un vacío y con muchas interrogantes. 

 Siento que perdí toda esperanza, pero a veces vuelve y eso es bueno. Converse de esto con mi personita especial y me dio los mejores consejos, sin que se diera cuenta, me dijo un par de frases que dieron en el clavo y me tocaron en lo más profundo. Jamás pensé que una mujer podría tocarme de esta manera. Le di un abrazo y un besito, fue lo único que atiné a hacer para agradecerle su preocupación, aunque claro, deseaba más que eso. Quería decirle que ella es todo para mí, que la necesito en mi vida, que es lo más hermoso que he conocido, que quiero amarla con todo mi ser y luchar para darle una vida donde pueda cumplir todo sus deseos y se sienta feliz, ser el apoyo tan grande como ella a sido conmigo, poder saborear sus labios nuevamente (jamas he olvidado sus besos, han sido los mejores que me han dado), poder... poder... pero no puedo, porque jamás pondrá sus ojos en mí. Llegará el día en que no podre mirarla a los ojos, porque habrá encontrado a otra persona, y en ese momento daré marcha atrás y la dejare volar, sabré que mi labor en su vida habrá terminado.

No se porque termine hablando de ella... quizás necesitaba sacarlo de alguna manera de mi pecho. Lo único seguro es el adiós. 

 Pensaba que estos sentimientos habían muerto muchos años atrás... que lamentable que estén más vivos que nunca. Que desperdicio de cariño y amor que irán a la basura. A nadie le importa, nadie lo sabe, nadie los querra.

 Algunas cosas nunca cambian.

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